En febrero de 2026, se entregaron en Tres Cantos (Madrid) los premios Torre del Agua en el marco de la ix edición del Festival Internacional de Literatura Infantil y Juvenil FESTILIJ3C. En la categoría Autoconclusivo Traducción, el premio recayó en la novela Reembrujada, de Lucy Jane Wood, traducida a cuatro manos por dos asetraderas: Iris Mogollón y Cristina Zuil. En esta entrevista, nos cuentan su experiencia de traducir a cuatro manos y nos hablan, entre otras cosas, de la importancia de que se reconozca que el éxito de una novela traducida no es mérito solo de quien escribe el texto original, sino también de las personas que han dedicado todo su buen hacer a traducirlo.
Ante todo, enhorabuena por el premio, aunque sabemos que, en realidad, la premiada es la novela, pero por algo la categoría es «Autoconclusivo Traducción».
Queremos creer que nuestro trabajo también influyó en la decisión, puesto que una mala traducción puede estropear un buen libro.
Cristina
Cristina: Muchas gracias. La verdad es que nos hizo mucha ilusión que el libro en el que habíamos trabajado estuviera nominado a unos premios, y fue una alegría aún mayor saber que había ganado. Como bien dices, el galardón se lo lleva la autora, ya que la historia es suya; nosotras solo la tomamos prestada y servimos de puente entre ella y la comunidad lectora española. Sin embargo, queremos creer que nuestro trabajo también influyó en la decisión, puesto que una mala traducción puede estropear un buen libro. Si con nuestra traducción conseguimos ser lo bastante «invisibles» para que el texto fluyera y el jurado disfrutara de la lectura, podemos sentirnos doblemente orgullosas de Reembrujada.
Iris: Sí, yo añadiría que, para nosotras, poder transmitir la voz y la esencia de la autora ya es un premio en sí mismo. Y además nos hace mucha ilusión que, aunque el galardón sea para la autora, se nos reconozca también como traductoras: nuestro nombre aparece junto al de ella y el de la editorial, así que la alegría también es doble.
¿Cuál es vuestra experiencia en traducción juvenil? ¿Qué otros títulos habéis traducido?

Cristina: Gracias a mis prácticas con Scheherezade Surià, me familiaricé con el género en la universidad. Sin embargo, el primer libro juvenil en el que aparece mi nombre, Tal vez somos eléctricos, lo conseguí al poco tiempo de empezar mi carrera profesional y me llevó a enamorarme de este tipo de obras. Desde entonces, he tenido la suerte de recibir varios encargos de este género y algunos han sido grandes sorpresas, como el «libro de adviento» Un corazón por Navidad, el primero publicado en España con ese formato (Navidad 2024-2025), que me ha traído muchas alegrías. Además, lo mejor de la traducción juvenil es que se combina con todo tipo de historias y géneros, desde fantasía, como Coronas gemelas, hasta novela gráfica, como Junior High, por lo que con ella el trabajo monótono no existe.
Iris: Yo también traduzco bastantes novelas y novelas gráficas juveniles. Entre ellas me gustaría destacar varias de Elle Kennedy, como Siempre nosotros, La chica del verano y, sobre todo, #KissMe 5: El legado. Este último es muy especial para mí porque es el cierre de la serie #KissMe, y yo me había leído los libros anteriores en inglés cuando salieron. Que luego se me ofreciera traducir justo el último fue como un pequeño sueño hecho realidad: tener la oportunidad de dar cierre a la saga para los lectores en español fue muy emocionante.
¿Podéis hablarnos un poco de estos premios, quién los organiza, etc.?
Los premios Torre del Agua forman parte del FESTILIJ3C, un festival que busca promocionar la literatura infantil y juvenil.
Iris
Iris: Claro. Los premios Torre del Agua forman parte del FESTILIJ3C, un festival que busca promocionar la literatura infantil y juvenil. Este evento lo organiza la librería Serendipias, con la colaboración del Ayuntamiento de Tres Cantos. Los premios nacieron con la intención de reconocer el trabajo de autores e ilustradores y de las editoriales que apuestan por publicar sus obras. Además, tienen un toque muy especial, porque el propio nombre, Torre del Agua, fue elegido por los niños y niñas de los clubes de lectura de Serendipias, así que también reflejan la voz de los lectores más jóvenes.
¿Qué podéis contarnos de la novela y de la autora?
Cristina: Iris ya me había hablado de la novela porque se la había leído y le había encantado. Por eso, cuando Maeva consiguió comprar los derechos y nos propusieron hacer la traducción entre las dos, no nos lo pensamos.
La trama sigue a una bruja, Bella Blackthorn, que está a punto de cumplir 30 años y que, por lo tanto, debe enfrentarse a una prueba para que el aquelarre decida si puede o no quedarse con sus poderes. Como ha descuidado mucho su magia durante la veintena, fracasa estrepitosamente al intentar pasar dicha prueba. Sin embargo, una de las jefas del aquelarre le da una oportunidad para que se la vuelva a preparar durante el mes de octubre. Así, con la ayuda de un hechicero con un pasado oscuro y un carismático vigilante que la saca de quicio, se ve envuelta en un frenesí de rimas mágicas, secretos por descubrir y amistades que le dejan el corazón calentito.
En cuanto a la autora, en los vídeos que le ha enviado a Maeva se nota la emoción que le produce ver su libro en otro idioma.
Cristina
Además, como punto curioso, nos gustaría mencionar que, en la edición española, la solapa es envolvente, por lo que representa un cambio interesante en comparación con la cantidad de cantos pintados que hay ahora en el mercado.
En cuanto a la autora, Lucy Jane Wood, es un encanto. A pesar de que nuestra relación con ella como traductoras casi siempre es indirecta, ya que todo pasa por manos de la editorial, en los vídeos que le ha enviado a Maeva se nota la emoción que le produce ver su libro en otro idioma. Es más, según contó en su perfil de Instagram, que su primera novela haya conseguido un premio como el de Torre del Agua es un sueño hecho realidad que, después del bloqueo que sufrió antes de escribir este libro, le da ánimos para seguir en la profesión, que intercala con otras como la creación de contenidos, el periodismo y la edición.

Iris: Como dice Cris, yo ya me había leído la novela y me había encantado, y además me sentí muy identificada porque Belle, la protagonista, está a punto de cumplir treinta… justo cuando yo también lo estaba. Reembrujada es una historia sobre amor propio, amistad y reconstrucción personal cuando sientes que has perdido tu brillo. Habla del miedo al fracaso, de la presión de no cumplir con las expectativas de los treinta y de la importancia de aceptarse a uno mismo.
Con un tono cálido, nostálgico y lleno de humor, la novela trata de segundas oportunidades y de aprender a abrazar los altibajos, encontrando magia en cosas cotidianas.
Iris
Con un tono cálido, nostálgico y lleno de humor, la novela trata de segundas oportunidades y de aprender a abrazar los altibajos, encontrando magia en cosas cotidianas: una taza de té, un libro que te devuelve la ilusión, una conversación sincera o un gesto sencillo. Es un cozy fantasy que te envuelve como una manta suave y celebra la calidez de empezar de nuevo, recordándote que cuidarte también es un acto de poder.
En cuanto a la autora, yo sí he estado en contacto directo con ella, y confirmo que es un encanto; además, reconoce y aprecia nuestro trabajo, lo que hace que esta experiencia sea todavía más especial.
Ahora, habladnos un poco de cómo fue el proceso de traducción a cuatro manos. ¿Fue difícil coordinaros?
Cristina: Un buen resumen sería: muchos correos, mensajes por WhatsApp a tutiplén y múltiples relecturas. Es un proceso complejo, distinto al de una traducción individual, ya que las dos partes del equipo deben compartir ideas para que haya cohesión en toda la novela.
No hay nada como tener a una persona al otro lado de la pantalla que te entienda cuando se te atragante una rima o te vuelva a salir un juego de palabras difícil de trasladar al español.
Cristina
En nuestro caso, lo que hicimos fue dividir el libro en dos. Iris se encargó de la primera parte y yo de la segunda. Ahí es cuando entran en juego los glosarios y los audios explicando capítulos previos o decisiones de traducción. Lo bonito de compartir encargo con una amiga es que este tipo de situaciones, que se pueden hacer tediosas, van siempre intercaladas de comentarios graciosos y un montón de stickers. Además, no hay nada como tener a una persona al otro lado de la pantalla que te entienda cuando se te atragante una rima o te vuelva a salir un juego de palabras difícil de trasladar al español.
Y atención, primicia: es posible que el dúo Iris/Cris vuelva a la carga muy pronto.
Yo añadiría que, la verdad, no me esperaba que trabajar a cuatro manos fuera tan divertido.
Iris
Iris: Sí, totalmente. Yo añadiría que, la verdad, no me esperaba que trabajar a cuatro manos fuera tan divertido. Tener a Cris al otro lado significa poder comentar cualquier duda al momento, reírnos de los juegos de palabras imposibles (¡y sufrir juntas también!), y asegurarnos de que la voz de la novela sea la misma de principio a fin. Los glosarios y los audios nos ayudan un montón a mantener la coherencia y, sobre todo, hace que el proceso sea mucho más enriquecedor.
Vemos que en los premios Torre del Agua se menciona siempre a los traductores en las categorías correspondientes, tanto a la hora de anunciar las obras ganadoras como en la pantalla que se proyectó en la ceremonia de entrega de premios. ¿Cuál es vuestra experiencia con la editorial y con vuestro trabajo en general en cuanto a la visibilidad de los traductores? ¿Creéis que es importante que se organicen premios de este tipo en los que se diferencie entre obras en español y obras traducidas?
No ocurre lo mismo en otras editoriales, donde parece que los libros que se publican estaban ya en español desde el principio, dado que no se menciona en ningún momento la figura del traductor.
Cristina
Cristina: Maeva se porta muy bien con los traductores, al menos desde mi experiencia. La tarifa no es mala, los plazos de entrega suelen ser muy extensos y el pago es rápido. Al contar con tantos géneros distintos en su catálogo, sus proyectos nunca se hacen aburridos. Además, la relación con las editoras es cercana, lo que facilita mucho la comunicación.
Por suerte, en sus redes, se enfatiza mucho la función del traductor, puesto que se indica en todas las entradas. No ocurre lo mismo en otras editoriales, donde parece que los libros que se publican estaban ya en español desde el principio, dado que no se menciona en ningún momento la figura del traductor. Para mí este trato es importante, ya que pone de relieve nuestro trabajo y hace que nos sintamos personas, no solo un recurso con el que las editoriales ganan dinero, poco más que una máquina que les resuelve el trámite.

Respecto a la organización de premios como el de Torre del Agua, me parece que es esencial que sectores relacionados con el libro, pero distintos al de la traducción, enfaticen la importancia de esta figura, por lo general invisible. De esta manera, llegamos a más personas externas a nuestro ámbito que quizá nunca se hayan parado a pensar por qué les gusta tanto la manera de escribir de cierto autor o los términos inventados en un libro concreto.
Asimismo, creo que es importante hacer una distinción entre literatura escrita y traducida. Los procesos no son los mismos, ya que la primera goza de una libertad que no se encuentra en la segunda, dado que esta se tiene que guiar por el original. Por otro lado, las dificultades que presentan ambas modalidades no son las mismas, de manera que los criterios que se deben evaluar tienen que ser distintos.
Es fundamental que se organicen premios que distingan entre obras escritas en español y obras traducidas. Ayudan a que el público y los profesionales del sector valoren nuestro trabajo y dejen de verlo como algo «invisible».
Iris
Iris: Sí, totalmente de acuerdo con Cris. Yo añadiría que, por suerte, cada vez más editoriales mencionan a los traductores en sus redes. De hecho, además de traducir, trabajo en Maeva en el Departamento de Prensa y Comunicación y llevo sus redes, así que, viendo lo invisible que suele ser nuestro trabajo, siempre que puedo intento darle visibilidad a nuestra profesión, como comenta Cris cuando dice que en las redes se enfatiza mucho la función del traductor. Además, como bien señala, Maeva también cuida mucho la comunicación y el trato con los traductores.
También me parece muy positivo que algunas editoriales ya empiecen a poner los nombres de los traductores en cubiertas y portadas. Además, creo que es fundamental que se organicen premios que distingan entre obras escritas en español y obras traducidas. No solo reconocen los retos específicos que supone traducir; también ayudan a que el público y los profesionales del sector valoren nuestro trabajo y dejen de verlo como algo «invisible».
Gracias por compartir con los lectores de la revista esta experiencia tan positiva. Esperamos que las dos cosechéis muchos más premios, solas o en tándem.

Iris Mogollón González
Profesional de la traducción, el diseño gráfico y el marketing digital. Desde pequeña, es una apasionada de los idiomas —especialmente el inglés— y el arte, y eso la llevó a formarse en áreas que combinan estas dos aficiones. Es graduada en Traducción e Interpretación por la URJC y técnica superior en Diseño Gráfico por la escuela Arte10. Además, tiene un posgrado en Traducción, Marketing y Transcreación en ISTRAD, un máster en Marketing Digital por la UCM y un máster en Traducción y Marketing, también en ISTRAD. Como traductora, ha trabajado y trabaja para editoriales como Maeva, Astronave, Fandogamia, Wonderbooks, Principal de los Libros y Chic, abordando todo tipo de géneros, desde literatura juvenil y romántica hasta novela negra, cómics y novela gráfica.

Cristina Zuil González
Cristina tiene un doble título en Lenguas Modernas y Traducción y Estudios Ingleses por la UAH. Consiguió su primer encargo en 2018, y desde entonces ha traducido más de ochenta libros. Penguin, Lunwerg, Maeva, Faeris o TBR son algunos de los clientes que le confiaron sus títulos en italiano, francés o inglés. Por su teclado han pasado autores como Jane Austen o Sam Heughan y todo tipo de géneros y temas, desde pilates a literatura infantil. Dada la pasión que pone en su trabajo, no es raro que le encanten la lectura y la escritura, aunque en sus ratos libres podrás encontrarla haciendo de todo, como experimentando en la cocina u organizando algún plan con amigos.

