17 abril 2024
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De vocales de comunicación a presidentas: entrevista a Laura Solana y Adriana M. Blas

El 13 de mayo de este año hubo relevo de junta y cambio de presidenta. Isabel Hoyos ha entrevistado a sus dos excompañeras de junta, Laura Solana y Adriana M. Blas, presidenta saliente y entrante de Asetrad, respectivamente. El objetivo es ir un poco más allá de lo institucional y saber qué impulsa a alguien a formar parte de la junta y qué gratificación personal conlleva. Además, se da la circunstancia de que ambas entrevistadas han dado el salto a la presidencia después de haber sido integrantes de la comisión de Comunicación y vocales de esa misma área. Agradecemos a las dos que se hayan prestado a este atraco; sabemos que el relevo de la junta no es cosa fácil y que deben de estar saturadas. Como las preguntas no son las mismas, primero asaltamos a Laura, y después a Adriana. ¡A ver qué nos cuentan!

Entrevista a Laura Solana, vocal de Comunicación de la Junta Directiva 2019-2021 y presidenta de la Junta Directiva 2021-2023

Laura, empezamos por ti. Después de tres años y medio en la junta, dos de ellos como presidenta, has terminado tu mandato por todo lo alto, con el Congreso 20.º Aniversario. ¿Cómo ha sido, en general, esa experiencia juntera, con pandemia incluida?

Mi experiencia ha sido de no parar de trabajar y de ver muchas «pequeñas» conquistas.

Laura

Ha sido una experiencia intensa, pero muy recomendable. La pandemia nos trastocó de pies a cabeza y nos obligó a paralizar muchas actividades y a funcionar sobre la marcha con muchísima incertidumbre. Fue todo un reto. Y el congreso no voy a negar que nos ha consumido muchísimas horas de reuniones, de preparativos y de recursos. Sin embargo, creo que es un hecho que, aun con todo, desde 2019 se ha dado un empujón cualitativo y cuantitativo en la vida asociativa de Asetrad muy grande. En estos últimos cuatro años, se han dedicado muchos esfuerzos a profesionalizar Asetrad, a dinamizar la vida asociativa y la participación de los socios, pero también ha habido cambios internos de personal y de organización que han mejorado el funcionamiento de la asociación. Es probable que mucho de lo que se ha conseguido haya sido gracias a que ha habido continuidad entre las últimas tres juntas. En cuatro años, Asetrad tiene una nueva web, protocolos mejorados, nuevos formatos de actividades, nuevos canales en redes sociales, nueva imagen de marca, nuevas guías y recursos, nueva plataforma de formación en línea… La lista es larga. Tampoco se ha dejado de acudir a grandes citas como la Feria del Libro de Madrid o los congresos y asambleas de FIT Mundo y FIT Europa, ni se ha dejado de estrechar lazos con las universidades. Se han organizado actividades y reuniones con otras asociaciones y diferentes instituciones, se han seguido buscando maneras de mejorar la promoción profesional, desde la comunicación externa y desde la presencia en distintos foros y medios… En definitiva, mi experiencia ha sido de no parar de trabajar y de ver muchas «pequeñas» conquistas.

Cuéntanos qué ha sido, para ti, lo mejor de ser juntera en general y presidenta en particular.

Sin duda, trabajar con más gente con una visión compartida. De hecho, en muchas ocasiones acabábamos las reuniones mensuales de junta con una sensación de subidón por eso que llamábamos «el cerebro colectivo»; se planteaban temas, problemas, ideas y deseos y, casi todas las veces, si no todas, conseguíamos en grupo darles forma y respuesta de una manera muy colaborativa, muy sanota, muy entretenida y, sobre todo, muy provechosa, incluso cuando las situaciones podían plantearse complicadas de resolver.

Como hemos sido una junta con tan buena sintonía a muchos niveles, he sido una juntera y una presidenta que ha trabajado contenta.

Laura

¿Y lo mejor de ser presidenta en particular? Pues, no sé… te diría que lo mejor ha sido el respaldo y la confianza que he tenido de las compañeras. Y soy consciente de que la respuesta puede sonar muy cursilona, pero es la verdad. Al constituirse la Junta 2021-2023, me daba mucho respeto tener que asumir un cargo con tanta exposición como es la presidencia, y más sin yo tener una trayectoria de muchos años de implicación asociativa, y con un trabajo de representación tan grande. Pero me he sentido apoyada y muy acompañada en todo momento. Gracias a ello puedo decir ahora que no me arrepiento de haber asumido el reto y de haber vivido la experiencia. Es que yo no sé si esto es importante o no —para mí, lo es—, pero como hemos sido una junta con tan buena sintonía a muchos niveles, he sido una juntera y una presidenta que ha trabajado contenta. Igual es una tontería, pero a mí en la vida me gusta hacer las cosas convencida, siendo feliz, disfrutando. Eso lo he tenido gracias al equipo que se ha reunido.

Está claro que, cuando una hace las cosas a gusto, todo es más fluido. Pero ¿y lo peor o más difícil? Porque no todo habrá sido tan bonito…

Bueno, te diría que lo típico: es difícil conseguir llegar a todo y sacar tiempo de debajo de las piedras, pero eso nos pasa a todos en muchos aspectos de la vida. Quizá lo más difícil como juntera siempre ha sido lidiar con los imprevistos.

Ahora que mencionas la falta de tiempo, ¿hay algo que te hayas quedado con ganas de hacer? Algo que, en un momento, te haya hecho pensar «¿Y si sigo?».

Uf, la lista es larga, pero supongo que como pasa en todas las juntas. Una entra en una junta con un sinfín de ideas y ganas de hacer muchas cosas, y durante el aterrizaje es habitual darse cuenta de que hay mucho trabajo por hacer y no se puede llegar a todo. No pasa nada. Es así, y ya está, cada equipo aporta lo suyo, y eso es parte también de la maravilla de Asetrad, ese crecimiento plural, sostenido, constante… Y sí, confieso que pensé en seguir, claro, pero también está bien parar y vivir el asociacionismo desde otro lugar, ya con otro recorrido y otra visión.

¿Cómo te sientes ahora que has entregado el relevo? ¿Aliviada o con lo que yo llamo «mono asetradero»? ¿Hay un vacío en tu vida? ¿Cómo piensas llenarlo?

Me siento satisfecha, no lo voy a negar, y me siento agradecida. Podrá quedar feo que yo lo diga porque soy parte integrante, pero considero que, como junta, hemos hecho muchísimas cosas en tan solo dos años, y eso con no muchas manos. No enumero todas esas cosas porque ya lo hice durante un buen rato en la asamblea de Gran Canaria y no procede aquí, pero ¡ha sido increíble! Quizá no todo haya quedado aterrizado o no todo haya podido ser palpable para parte de los socios, pero no hemos parado de trabajar. Y me siento agradecida porque nunca me planteé formar parte de una junta y que se me concediese la oportunidad y el voto de confianza para ser juntera en 2019 y para continuar en 2021, y esto me ha brindado muchas oportunidades para entender mejor mi profesión y el asociacionismo y me ha permitido conocer a mucha gente.

He tenido dos niños, uno en 2021 y otro a principios de este año, así que te puedes imaginar cómo voy a llenar el tiempo, je, je.

Laura

Al entregar el relevo me siento contenta y confiada en que las personas que han cogido el testigo ahora (y las que vendrán después) harán un grandísimo trabajo por quienes integramos Asetrad y por nuestros sectores porque sé que lo van a hacer con gran parte de ese espíritu trabajador, disfrutón y convencido. Y sí que siento un cierto vacío y lo echo mucho de menos, pero llevo dos años algo intensos en otros planos vitales, digamos. He tenido dos niños, uno en 2021 y otro a principios de este año, así que te puedes imaginar cómo voy a llenar el tiempo, je, je.

Desde luego, no me cabe la menor duda de que no te vas a aburrir, ja, ja. ¿Y qué le dirías a cualquiera que sienta el gusanillo juntero?

Es una oportunidad de trabajar con gente y de conocer a gente, de trabajar por algo en beneficio de muchos.

Laura

Que se lance a la piscina. Ahora mismo creo firmemente que cualquier asociado debería pasar en algún momento por una junta o, como mínimo, por una comisión. Estar en una junta te da una perspectiva muy amplia de todo lo que se ha recorrido en una asociación y de lo mucho que queda por hacer, pero también te hace ser consciente de cuestiones más prosaicas, pero que también importan mucho en el día a día, como pueden ser las administrativas, las financieras o las comunicativas. Estar en la junta de una asociación profesional como la nuestra te obliga a enfrentarte a la complejidad y la heterogeneidad de nuestro sector, las distintas formas de entender la lucha por unas condiciones dignas y los problemas y las preocupaciones que tienen los compañeros de profesión. También, por supuesto, implica darse cuenta del trabajo de los años anteriores y agradecer el esfuerzo de tantos compañeros que pasaron antes y que dedicaron su tiempo al conjunto de la asociación. Es un aprendizaje y un baño de realidad muy bueno para relativizar y para centrar esfuerzos. Es, además, una oportunidad para poner al servicio del colectivo habilidades y destrezas que quizá no aproveches en tu trabajo o no necesites poner en práctica en él. Es una oportunidad de trabajar con gente y de conocer a gente, de trabajar por algo en beneficio de muchos. Es, en definitiva, una experiencia que recomiendo vivir.

Creo que esas palabras tan positivas y entusiastas son un fantástico colofón para la entrevista. Muchas gracias por todo el trabajo que has hecho por la asociación y por el que sigues haciendo, aunque ya no estés en primera fila. Esperamos que ahora disfrutes del merecido descanso juntero y que tengas mucho éxito en todos tus proyectos, personales o laborales.


Entrevista a Adriana M. Blas, vocal de Comunicación de la Junta Directiva 2021-2023 y flamante nueva presidenta de la Junta Directiva 2023-2025

Adriana, ahora tú. Ante todo, ¿cómo llevas la resaca canaria? Ya sabes a qué me refiero…

Pues, a día de hoy, casi tres meses después de volver de Canarias, creo que aún arrastro los últimos coletazos de la «resaca canaria» y sigo en proceso de recuperación. Afortunadamente, el verano me va a permitir desconectar y recargar las pilas para afrontar el nuevo curso con energía.

Sí, la organización del congreso supuso un esfuerzo titánico a todos los niveles para la junta saliente: por un lado, tuvimos que enfrentarnos a la complejidad de coordinar un evento de semejante calibre a distancia —a pesar de contar con la inestimable ayuda de la comisión creada ad hoc para el congreso, integrada por personas asociadas residentes en Gran Canaria— y por otro, teníamos la presión añadida de estar ante el vigésimo aniversario de la asociación, por lo que teníamos que esforzarnos al máximo para que todo saliese lo mejor posible.

Si no hubiese sido por la ayuda de la comisión de comunicación, creo que no hubiésemos sido capaces de mantener el ritmo de la vocalía.

Adriana

Alejandra y yo, las vocales de comunicación y actos de la Junta Directiva 2021-2023, pasamos el último año de legislatura prácticamente entero dedicadas al congreso: reuniones con la agencia de comunicación para establecer objetivos, revisar notas de prensa o crear calendarios de publicaciones; contactos con proveedores de todo tipo, desde la imprenta que se encargó de las libretas a la empresa que nos vendió las bolsas de tela; intercambio de mensajes con la empresa de catering para ver las opciones de menú… Sin duda, todo ello también repercutió en el día a día de la comunicación cotidiana de Asetrad —por ejemplo, las publicaciones en los perfiles de redes sociales sobre formación o las campañas sobre días internacionales—. Si no hubiese sido por la ayuda de la comisión de comunicación, con Paula Castillo y Marina Valero al timón, creo que no hubiésemos sido capaces de mantener el ritmo de la vocalía.

Y no solo los preparativos fueron intensos, sino también los días que estuvimos allí en Las Palmas. Desde el día que llegamos hasta el día que nos fuimos, los diez integrantes de la junta no paramos de trabajar para que todo saliese como estaba previsto y los asistentes disfrutasen como lo hicieron. ¡O al menos eso parece en las fotos!

Creo que ha quedado claro que detrás de ese congreso que tanto hemos disfrutado ha habido un montón de trabajo juntero, y que, para que eso suceda, alguien tiene que hacer el «trabajo sucio». Pero también habrá habido sus buenos momentos, ¿verdad? Porque, al igual que hizo Laura en su día, tú también decidiste continuar en la junta, a pesar de que estabas metida hasta las cejas en los preparativos. ¿Qué te motivó a hacerlo?

Sobre todo, me apetece seguir trabajando para que Asetrad siga avanzando. Gracias a la labor de las juntas anteriores, Asetrad ha crecido y se ha profesionalizado cada vez más. Creo que ahora estamos en un punto en el que esa profesionalización está asentada y estamos ante la oportunidad de enfrentarnos a nuevos retos, como abrir nuevas vías de comunicación hacia el exterior. Por un lado, creo que deberíamos diseñar y poner en práctica estrategias que nos permitan llegar a sectores, o potenciales clientes, que nos necesitan y no lo saben. Me parece importante hablar con ellos de tú a tú, de profesional a profesional, y hacerles saber por qué nos necesitan y por qué es importante que confíen su comunicación multilingüe o sus textos a especialistas cualificados. Creo que esa labor pedagógica puede reflejarse, a largo plazo, en un mayor reconocimiento de la profesión y, por tanto, mejores condiciones.

Me parece muy positivo que, en los cambios de junta, haya valientes (o insensatos) que repitan.

Adriana

Otro factor que me motivó a quedarme fue la continuidad con respecto a la junta saliente. En este sentido, me parece muy positivo que, en los cambios de junta, haya valientes (o insensatos) que repitan, ya que así se pueden acabar proyectos que se hayan quedado a medias, se mantiene en parte la filosofía de trabajo y se transmite mejor el conocimiento a las nuevas incorporaciones, ya que sigue habiendo personas dentro de la junta que saben por qué en un momento dado determinadas cosas se hicieron de determinada manera. Y eso creo que agiliza el funcionamiento de las juntas.

Por último, en mi caso, los dos años del mandato anterior estuvieron muy marcados por la pandemia y por los preparativos del congreso, así que me apetecía vivir una experiencia juntera un poco más «tranquila», aunque, bueno, no sé si ser la nueva presidenta es precisamente sinónimo de tranquilidad…

Bueno, no es por desanimarte, pero me temo que no. ¿Cómo ha sido el paso de vocal a presidenta? ¿Cómo andamos de «síndrome de la impostora»?

¿De síndrome de la impostora? Bien, gracias. Ja, ja, ja.

Adriana

¿De síndrome de la impostora? Bien, gracias. Ja, ja, ja.

No, ahora en serio. Creo que el cambio de vocal a presidenta supone un salto importante, ya que ahora paso a ser la cara visible de una asociación que representa a más de mil quinientas personas y, quieras o no, eso es una responsabilidad. Yo siempre he preferido el trabajo de hormiguita invisible —quizá por eso me hice traductora—, siempre me he sentido más cómoda en un segundo plano, trabajando entre bambalinas. Al igual que Laura, soy una persona bastante espontánea, así que también tengo que hacer un esfuerzo por medirme y ser cauta, aunque soy perfectamente consciente de que, como ocurre en todos los puestos que tienen mucha visibilidad, siempre habrá a quien le gustes más y a quien le gustes menos. Pero, vaya, que eso pasa en cualquier otro ámbito de la vida y hay que aprender a gestionarlo, sin más.

La verdad es que, aunque con respeto, me enfrento a esta nueva etapa con ilusión y con el respaldo de mis compañeros, tanto de los quedantes como de las nuevas incorporaciones. Espero que, entre todos, consigamos replicar el mismo buen ambiente de trabajo y compañerismo que tuvimos en la junta anterior.

Como integrante de esa junta —en la que nos lo pasábamos pipa, para qué negarlo—, os deseo que lo consigáis. Miremos ahora al futuro; cuéntanos qué intentarás aportar durante tu mandato y si hay algún aspecto del cargo que te haga especial ilusión.

En primer lugar, mi deseo es mantener el espíritu de comunicación y transparencia que caracterizaron a la Junta Directiva 2021-2023, tanto con mis compañeros de junta como con los socios, ya que, precisamente por lo que te comentaba en la pregunta anterior de lo que conlleva ser la cara visible, creo que es importante que todo el mundo tenga la oportunidad de saber qué se está haciendo, quién lo está haciendo y por qué se está haciendo.

Los estudiantes de hoy serán nuestros compañeros de mañana, y cuanto más concienciados sobre la importancia de asociarse estén, mejor para todos.

Adriana

En otro orden de cosas, una de las apuestas de esta nueva junta son las ferias sectoriales, pues, como comentaba anteriormente, creemos que tenemos que empezar a hablar de tú a tú con nuestros potenciales clientes, y para eso tenemos que estar presentes en los foros donde ellos se reúnen. También creo que es el momento de estrechar lazos con la Universidad, ya que, debido a la pandemia, no fue posible hacer muchas actividades en las facultades, y son un ámbito muy importante, ya que los estudiantes de hoy serán nuestros compañeros de mañana, y cuanto más concienciados sobre la importancia de asociarse estén, mejor para todos.

Por último, en esta nueva etapa seguiremos fortaleciendo los lazos que nos unen a asociaciones hermanas, especialmente las que integran Red Vértice y FIT Europa, y las relaciones con los estamentos políticos.

¿Y algo que me haga especial ilusión? Pues debo confesar que es el trabajar en la Red Vértice con el resto de las asociaciones para que juntas encontremos la forma de que cada vez seamos más fuertes y nuestro sector tenga una mayor representación. Eso solo puede traer beneficios para todas las entidades que colaboramos bajo el paraguas de la Red.

Seguimos hablando del futuro: ¿cuáles son, en tu opinión, los principales retos de esta nueva junta? Por supuesto, retos previsibles, no una pandemia ni nada así.

La IA ya es el futuro, pero también es el presente, así que, como asociación, no podemos esperar más para actuar.

Adriana

Por favor, ¡otra pandemia, no! Bromas aparte, por un lado, creo que el gran reto de esta junta va a ser la inteligencia artificial. Desde que tomamos posesión de nuestros cargos, no hemos parado de recibir información sobre IA: FIT Europa está organizando seminarios para las juntas directivas de sus asociaciones con el fin de asesorarnos a la hora de abordar este tema, y en foros como Liber, por ejemplo, también se están organizando actividades sobre las aplicaciones de la IA en el sector editorial. Creo que ya no podemos mirar hacia otro lado y que, como asociación, tenemos que ser capaces de ofrecer a nuestros socios todo lo que esté a nuestro alcance para que sean capaces de tomar decisiones informadas sobre todo lo que concierne a la inteligencia artificial. La IA ya es el futuro, pero también es el presente, así que, como asociación, no podemos esperar más para actuar.

Por otro lado, también creo que es el momento de dar a la corrección el espacio que merece dentro de la asociación. Para empezar, la primera medida que debemos poner en práctica es continuar con los trámites para adherirnos a RedACTE, tal como se aprobó en la asamblea de Las Palmas de Gran Canaria. Del mismo modo que formar parte de Red Vértice es muy positivo para quienes ejercemos las profesiones de traducción e interpretación, adherirnos a RedACTE puede ser una excelente oportunidad para estar en contacto con otros colegas y conocer de primera mano cuáles son los retos específicos del sector de la corrección, y tener así más herramientas para abordarlos.

Para finalizar, ¿te gustaría decir algo más a la familia asetradera o a futuros integrantes de ella?

Es muy satisfactorio ver que, con tu trabajo, estás contribuyendo en primera persona al progreso y a la mejora de tu sector.

Adriana

Me gustaría que las personas asociadas sintieran que Asetrad es un espacio en el que se favorece el diálogo y cuya junta directiva está abierta a escuchar propuestas de los socios. Que se animen a participar en la vida asociativa, porque todas las iniciativas y manos son importantes. Entiendo que no todo el mundo dispone del tiempo necesario para estar en una junta, pero cualquier granito de arena que aporten es bienvenido: desde organizar un encuentro de «Las tardes de Asetrad» en su ciudad, a ser mentor o mentora en el programa de mentorías, pasando por proyectos muy concretos, como la redacción de un comunicado de prensa, la maquetación de una guía o la búsqueda de ayudas estatales para una situación de emergencia. Es muy satisfactorio ver que, con tu trabajo, estás contribuyendo en primera persona al progreso y a la mejora de tu sector. Asetrad no es un ente abstracto que hace cosas; Asetrad somos personas, con vidas y circunstancias propias y ajenas al asociacionismo, que dedican parte de su tiempo libre a una causa común de forma desinteresada para que nuestra comunidad siga avanzando.

¡Hear, hear! Como en el caso de tu compañera, terminamos la entrevista con esta mirada tan positiva, llena de empuje, pero también de empatía. Nuestros mejores deseos también para ti, no solo como juntera: ojalá encuentres la forma de compatibilizar tu labor con el resto de las facetas que componen tu vida, de forma que la experiencia sea lo más gratificante posible. ¡Muchas gracias por dejarte liar para ser nuestra nueva lideresa!

Laura Solana
Laura Solana Garzón
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Trabaja en el sector de la traducción y la localización desde hace más de once años, donde ejerce como traductora e intérprete de inglés y francés a español, especializada en campos como el derecho, el turismo y el gran consumo. Además, ha impartido clases de Traducción Jurada en el Grado de Traducción e Interpretación de la Universidad Internacional de Valencia. Es licenciada en Traducción e Interpretación (Universidad Pontificia Comillas, 2011) y máster en Práctica Jurídica (Instituto Superior de Derecho y Economía, 2016). Socia de Asetrad desde 2012, formó parte de la Comisión de Imagen de Marca de 2018 a 2019 y de la Vocalía de Comunicación Externa de 2019 a 2021; presidió la asociación desde mayo de 2021 hasta el 13 de mayo de 2023.

Adriana M. Blas
Adriana M. Blas
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Adriana nació en Madrid el mismo año en el que España entró en la Comunidad Económica Europea, cuando todavía existían las cintas de casete, los VHS eran tecnología punta y Mecano coronaba las listas de éxitos. Se licenció en Traducción e Interpretación en la Universidad Autónoma de Madrid en 2008 y ha trabajado como traductora desde 2010. Actualmente es traductora de inglés y portugués a español, correctora y redactora de contenidos autónoma. Sus ámbitos de especialidad son el marketing, el turismo, la moda y la gastronomía. Socia de Asetrad desde 2012, colabora con el equipo de corrección de La Linterna del Traductor desde el número 12 y ha formado parte de la Comisión de Comunicación e Imagen de Marca, de la Vocalía de Comunicación y Actos de 2021 a 2023. Desde mayo de 2023, preside la asociación.

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